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Publicado: martes mayo 16, 2017
El fiscal del departamento, Gilbert Muñoz, informó que el investigado de parricidio y feminicidio, Jairo Delgado, cumple medidas sustitutivas a la detención preventiva, porque aún en el caso se esperan pericias para poder presentar una acusación y llegar a un juicio.
“En este caso tenemos dos víctimas, Claudia Delgado Fernández y Eleuterio Delgado Farfán y hay dos imputados, el hijo Jairo Delgado por parricidio y feminicidio y una ampliación penal para Brenda Guerrero”, dijo.
El hecho ocurrió el 22 de noviembre del 2014, desde entonces se encuentra procesado, por ello es que a la presente fecha aún está en etapa preparatoria.
“Están pendientes de que sean entregadas dos pericias, una de ADN, que fue dispuesta hace tiempo atrás y también una pericia de quimioluminiscencia, que se tiene que realizar en el vehículo secuestrado que tenía Jairo Delgado”, añadió.
Las constantes llamadas previas hacia las víctimas registradas en el celular de Jairo Delgado fueron la clave para relacionarlo con los asesinatos de su media hermana Claudia Delgado y de su padre Eleuterio Delgado, quienes fueron estrangulados y degollados el 22 de noviembre del 2014, por lo que se lo aprehendió a las diez de la noche del miércoles en el barrio Fabril y, debido a la gravedad del caso, el hombre fue incomunicado.
Las primeras averiguaciones indican que Jairo llamó primero a su padre, a quien lo citó en un lugar y hora por determinar, para luego llevarlo en un motorizado y victimarlo. Lo mismo hizo con su media hermana.
El cuerpo de la mujer, de 28 años de edad, fue dejado en posición decúbito dorsal en la comunidad de Tolomosa Grande, mientras que el cadáver de su padre, de 71 años, fue abandonado en la comunidad de Monte Méndez, lugares en los que fueron encontrados, el primero en la madrugada del sábado 22 de noviembre y, el segundo, en la tarde del día siguiente.
Entre la hipótesis que manejan los investigadores como probable móvil del crimen se refiere a la herencia por la venta de una casa ubicada en el barrio San Roque, la que fue vendida a 160.000 dólares en agosto del mismo año y la familia debía desocuparla hasta noviembre.