Autor/Fuente: elpais.bo
Publicado: viernes febrero 20, 2026

El proyecto de ley busca condonar capital, intereses y multas de deudas históricas menores a Bs 10 millones, permitiendo que empresas con cuentas congeladas vuelvan a la formalidad económica.
El anuncio del proyecto de Ley de Transparencia y Alivio Tributario, presentado el jueves por el Gobierno nacional, abrió un nuevo escenario de expectativas y cautela en el sector empresarial y entre analistas económicos. La iniciativa apunta a reordenar el sistema fiscal, formalizar la economía y reducir la conflictividad entre el Estado y los contribuyentes, en un contexto marcado por la desaceleración económica y la presión tributaria acumulada de los últimos años.
En Tarija, el empresariado privado observa la propuesta como un primer paso necesario, aunque insuficiente si no se amplía hacia una reforma tributaria más profunda. Economistas coinciden en que las medidas pueden tener efectos positivos en el mediano y largo plazo, pero advierten que su impacto dependerá de la implementación, la disciplina fiscal y, sobre todo, de la viabilidad política para su aprobación en la Asamblea Legislativa.
El proyecto de ley: “empezar de nuevo”
El presidente Rodrigo Paz remitió a la Asamblea Legislativa Plurinacional el proyecto de Ley de Transparencia y Alivio Tributario, un paquete de medidas que busca reordenar el sistema fiscal, reducir distorsiones y dejar atrás lo que el Ejecutivo calificó como prácticas de abuso tributario contra los contribuyentes.
La propuesta fue presentada públicamente junto al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, durante el Congreso Empresarial organizado por la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba. Allí, el Gobierno habló de la necesidad de reconstruir la relación entre el Estado y los ciudadanos, bajo reglas claras y plazos definidos.
“El contribuyente siempre tuvo plazos, el Estado no. Eso debe cambiar”, sostuvo Espinoza, al explicar el espíritu de una reforma que introduce límites temporales a la acción fiscal, reduce la carga administrativa y plantea mecanismos de regularización de deudas acumuladas durante más de una década.
1. Régimen “SIETE”: formalizar sin asfixiar
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación del Régimen Tributario Especial “SIETE”, orientado a pequeños proveedores de sectores como la gastronomía, la construcción y los servicios.
El nuevo esquema consolida IVA, IUE e IT en un solo pago, con una alícuota única del 5% bimestral sobre el ingreso bruto, para contribuyentes con ventas anuales menores a Bs 400.000. La medida apunta a ampliar la base tributaria, facilitar la emisión de facturas y reducir la complejidad que hoy empuja a miles de pequeños negocios a la informalidad.
2. Prescripción tributaria
El proyecto reduce el plazo de prescripción de las obligaciones tributarias a cuatro años para la fiscalización y determinación de deudas, y establece un máximo de dos años para la ejecución de cobros.
Con ello, se elimina la imprescriptibilidad que durante años mantuvo a empresas y personas naturales con procesos abiertos indefinidamente, generando inseguridad jurídica y paralización de activos.
3. Condonación de deudas hasta 2017
La propuesta incluye una amnistía tributaria extraordinaria para todas las deudas generadas hasta el 31 de diciembre de 2017, siempre que no superen los Bs 10 millones.
Capital, intereses y multas quedarían totalmente condonados, con el objetivo de sanear la cartera histórica y permitir que miles de contribuyentes vuelvan a operar en el sistema formal, tras años con cuentas congeladas o bienes embargados.
4. Regularización de deudas (2018–2026)
Para obligaciones más recientes, el Gobierno plantea un régimen de regularización con condonación total de intereses y multas, pagando únicamente el tributo actualizado.
Los contribuyentes tendrán 120 días para acogerse al beneficio, con la opción de pago al contado o planes de hasta 24 meses, en un esquema que busca aliviar la presión financiera sin renunciar a la recaudación.
5. IVA transparente
Una de las medidas de mayor impacto cotidiano es la corrección en la aplicación del IVA. Al eliminar el cálculo “por dentro”, la tasa efectiva baja del 14,94% al 13% real, mostrando el impuesto de manera separada en la factura.
El Ejecutivo insiste en que no se trata de un aumento de impuestos, sino de una corrección técnica que mejora la transparencia, reduce errores y puede incluso contribuir a la baja de precios.
Desde la Federación de Empresarios Privados de Tarija, el vicepresidente Fernando Galarza señaló que el proyecto será analizado con los distintos sectores empresariales antes de emitir una posición oficial. No obstante, recordó que la reforma tributaria es una demanda histórica del empresariado.
Galarza fue crítico con el sistema aplicado en los últimos años, al que calificó como represor, hostigador y persecutorio del emprendimiento formal. En ese marco, valoró la simplificación de trámites y las medidas de prescripción y condonación, que podrían beneficiar a empresas con deudas acumuladas.
Sin embargo, advirtió que la reforma debe ampliarse, especialmente en impuestos como el ICE, cuya modificación podría impactar positivamente en sectores estratégicos para Tarija, como el vitivinícola.
El análisis económico
El analista económico Fernando Romero considera que la ley puede generar alivio financiero inmediato, mejorar la seguridad jurídica e incentivar la formalización. No obstante, subraya que su primer gran desafío será superar las tensiones políticas en la Asamblea Legislativa.
Romero advierte que la condonación reducirá ingresos fiscales y que, sin una reducción paralela del gasto público, el equilibrio fiscal seguirá siendo frágil. En su criterio, la norma no constituye una reforma estructural, sino un intento de ordenar, limpiar cartera y reducir la conflictividad tributaria en un momento crítico.