El carril alternativo para los bagayeros fue finalmente cerrado

Autor/Fuente: eltribuno.com

La decisión fue tomada por las autoridades nacionales a partir de una protesta de Aduana, porque personal de Gendarmería ejercía controles que no son inherentes a esa fuerza.

El conflicto entre autoridades y bagayeros volvió a foja cero.

El carril alternativo para bagayeros puesto en funcionamiento días atrás, se encuentra cerrado en su totalidad.

En el lugar, un gran número de gendarmes se encuentra custodiando la costas del río Bermejo, y unos 100 trabajadores de fronteras se vieron imposibilitados de ejercer su actividad por ese paso.

Vale recordar que el pasado miércoles, la AFIP reclamó en el Ministerio de Economía, que este sistema de trabajo no respeta el Código Aduanero y el principio de legalidad.

Además, argumentó que el personal de Gendarmería, al controlar las lonas en zona primaria aduanera, están avasallando las funciones de la AFIP.

Trascendió que hasta el momento no hay inscriptos al nuevo régimen simplificado para trabajadores de frontera.

Así, los trabajadores no pueden ejercer su actividad y no están llevando el sustento a sus familias, lo que configura un panorama explosivo para el corto plazo en todo el departamento Orán.

La mediación de Zanchetta

Cabe recordar que en 2107, a mediados de año, tras algunas redadas, se desató un conflicto muy importante en la ciudad de Orán, con cortes de ruta y enfrentamiento entre bagayeros y gendarmes.

Tras ocho días de cortes de ruta, el entonces obispo de Orán, Gustavo Zanchetta, formó una mesa de diálogo que logró acercar posiciones.

Al finalizar la reunión, el gobernador Urtubey manifestó que se acordaba un camino para regular el trabajo de los pasadores, para que lo puedan hacer dentro del marco de la ley. “Será un proceso gradual y se reglamentarán algunas cosas, garantizando la seguridad”, dijo el mandatario.

Urtubey remarcó entonces: “La mediación del obispo fue la que permitió el canal de conversación para que los oranenses puedan estar tranquilos. Esperamos que sea una solución definitiva, aunque llevará un tiempo”.

El primer paso era el empadronamiento de trabajadores de frontera de Orán y Aguas Blancas. “Entre las alternativas que ofrecieron los funcionarios estaban capacitación, inversión en obras públicas con lo cual se generarían nuevas fuentes de trabajo, pero nunca lo cumplieron”, dijo un referente de los trabajadores.

Trabajo ilegal

Durante casi dos años los bagayeros trabajaron, sin respetar lo que se había acordado oportunamente, y utilizando pasos ilegales como un puerto de gomones al sur del de chalanas y el famoso “by pass” con el que se puenteaba el puesto 28 de Gendarmería, con una maniobra tan sencilla como pasar por detrás del puesto, por medio de una finca, donde Gendarmería no tiene potestad, porque es un lugar privado.

Pero el 1 de abril pasado, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, llegó a Aguas Blancas para dejar inaugurado un sistema nuevo de vigilancia de fronteras.

Las medidas incluían la obligación del empadronamiento de los bagayeros como microimportadores, y una franquicia de hasta 500 dólares por día para ingresar mercadería, pero pagando todos los impuestos, lo que a priori significa encarecer un 70% la mercadería en origen.

El resto es conocido: marchas y contramarchas de los mismos organismos nacionales, que hasta dejaron “off side” al juez federal de Tartagal, Carlos Martínez Frugoni, quien se allanó a escuchar los reclamos de los bagayeros.

Hoy en día reina el malestar y la incertidumbre entre bagayeros y comercios locales, donde cayeron en picada la venta de combustible, de comidas y el movimiento hotelero.

Para bien o para mal, el trabajo informal de la frontera se ha convertido, con el correr de los años, en un contenedor social y pilar económico del departamento.

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